
Victoria Daboise: Sus novelas son para el verano.
- victoriadaboise

- hace 5 días
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Tuvo, la niña Victoria, muchos meses de julio felices, todos los de su infancia.
Y de su adolescencia.
Y de su juventud.
No recuerdo ningún mes de julio feliz en mi edad adulta. Ni julio ni cualquier otro mes del año.
Suspiro.
Desde la Playa de mi Albir, una semana atrás, cerré la agenda de eventos literarios -hasta septiembre- en un mes de julio que nunca olvidaré.
Gandía, Benavente, Alcossebre, Teruel, Libros, Albarracín, Cabanyal, Altura, Nueva York, Mareny, Lia, Lisboa, Carax, Alfàs del Pi, Ventinove y La Habana.
Desconozco los resortes que generan la sensación de felicidad o desdicha y, a estas alturas de mi vida, no puedo desperdiciar el tiempo en tratar de incorporar esas explicaciones a mi infinito archivo de información.
Sé que he acogido un fervor cercano al de aquellos años de madrugadas y azoteas. De historias, de confianza, de vasos que brindan por un instante tan efímero como el hielo que suena al chocar en su interior.
Juraría que era música ese sonido que el calor provoca al derretir los cubitos. Sí, tarareaban una canción que no me quito de la cabeza.
Tampoco me he despojado de vuestros abrazos, del cariño con el que habéis acogido mi novela más valiente, de la intriga que os ha suscitado por qué "Sólo las novias de mayo pueden llevar peonías".
Agradecida, encantada y afiliada al asombro que no deja de visitarme cada vez que me recibo vuestro apoyo. Sobre él termino la quinta novela para que el próximo abril vea la luz, si todo sigue su curso.
En unos minutos será agosto y yo, que me planté en los treinta y siete, no voy a soplar más velas. Al paso de tiempo, ni una mínima tregua.
De cualquier forma, he leído que todavía nos quedan cincuenta y cuatro atardeceres de verano. Aprovecharlos para leer. Y, todavía mejor, leerme. Mis novelas son buenas compañeras.
Nos vemos en septiembre.




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